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[COLUMNA] Crisis e indiferencia, por Patricia Zárate

Este lunes 28 se votará por la vacancia del presidente Castillo, y las posiciones están divididas en la opinión pública, si fueran congresistas, la mitad votaría a favor y la otra mitad en contra. ¿Se acercará el Congreso a este desenlace? Probablemente no, porque si procediera la vacancia, 8 de cada 10 preferirían Elecciones Generales, no quieren que asuma la vicepresidenta y menos aún que se queden los actuales congresistas.

Vivimos en una inestabilidad política permanente y marzo no ha sido la excepción, pedido de vacancia, mensaje presidencial en verano, indulto a un sentenciado por crímenes de lesa humanidad. La incertidumbre es evidente, el 71% cree que Pedro Castillo no terminará sus cinco años de gobierno (13 puntos más que en diciembre), principalmente por su incapacidad para gobernar. Y, sin embargo, la aprobación presidencial no ha disminuido en los últimos meses, parece haber un consenso de que es un mal presidente (incluso entre quienes lo aprueban, 10% cree que no tiene capacidad para gobernar). Sin embargo, para la opinión pública no necesariamente es peor que otros presidentes o por lo menos no creen mayoritariamente que terminará siendo más corrupto.

¿Esto es así por méritos de Castillo? No. Hay factores asociados a la cultura política peruana que explican mejor este punto. En las próximas semanas estará disponible el informe para Perú del Barómetro de las Américas, con una visión a lo largo del tiempo y en comparación con otros países de la región. Estos datos comparativos nos ayudarán a entender esta distancia política que nos está pasando factura.