[ENTREVISTA] Patricia Zárate »La fortaleza de la primera ministra Mirtha Vásquez es su actitud dialogante»

Lee la entrevista a Patricia Zárate, jefa de Estudios de Opinión del IEP, realizada por La República. ► https://bit.ly/3DugEyT

 

Hay quienes dicen que recién comienza el gobierno de Castillo. ¿Lo estima así?

Hay varios hechos que muestran una clara diferencia con la primera juramentación del gabinete. Se juramentó a los ministros en Palacio de Gobierno, no en un centro de eventos. De alguna manera fue más transparente, más puntual, más ordenado. Esto se hubiera esperado para el inicio del gobierno. Y la actitud del fujimorismo, al no reconocer los resultados, no fue ni es una excusa para que no haya sido mejor. Creo que la capacidad de gobernar está en tener una visión y ordenar el rumbo de las cosas en función de la idea de país que se tiene. Había una difusa idea de país y de cambios, y sí, ahora comenzaría algo más concreto.

¿Fue inevitable este desenlace? ¿Se tenía que dar la salida de Bellido y de los otros ministros cuestionados? ¿No le quedaba otra al presidente?

Han sido más de dos meses de inestabilidad y la insistencia en los cambios ministeriales no era solo ideológica sino de la propia performance de varios ministros, no solo por sus cuestionamientos por sus cercanías antiguas a SL o al Movadef. Era insostenible este clima para cualquier gobierno.

Bellido aseguraba que él seguía el programa de Perú Libre, ¿significa que Castillo estaría alejándose de dicho programa y del partido?

Si el presidente quiere gobernar como un gobierno de izquierda, pero sobre todo orientado a realizar cambios que signifiquen la mejora de la calidad de vida de millones de peruanos, no necesita seguir al pie de la letra el programa de Perú Libre. Lo que hemos visto hasta el momento, tanto por el lado de Perú Libre como por el lado de Castillo, es demasiada política de “efecto” simbólica o de confrontación. Esta es una oportunidad que se abre al presidente para que pueda tener un gobierno orientado a los cambios que ofreció. Puede ser un gobierno de izquierda que busca cambios y no un gobierno confrontacional con posiciones radicales que en el fondo, realmente, no cambie las cosas.

La salida de Bellido no gustó nada en Perú Libre. Lo demostraron Cerrón, su hermano y otros congresistas. ¿Cómo cree que quedará la relación Castillo-bancada de PL?

Obviamente es una relación que quedará dañada, por ahora. Puede ser que una vez que se calmen los ánimos pueda tender algún puente de negociación. Es algo que veo complicado desde el lado de Cerrón, no desde el lado de Pedro Castillo porque su experiencia sindical lo ha llevado a negociar con más de un sector.

¿El gran perdedor del recambio ministerial es Vladimir Cerrón? ¿Lo cree así? Ahora ha exigido incluso “una cuota de poder” y ha dicho que hay una “caviarización” en el Ejecutivo.

El problema es que Perú Libre y Pedro Castillo no avizoraron ser gobierno, no estaban preparados para ello. Existen algunos cuadros políticos muy coherentes como Guillermo Bermejo, más allá de que uno pueda tener diferencias políticas con él; sin embargo, no tiene un sector de profesionales con experiencia en varios sectores, que pudo haber llamado. El ministro no necesariamente tiene que ser técnico, pero puede rodearse de técnicos y asesores que puedan contribuir a llevar sus políticas. Como el caso de Agricultura, por ejemplo.

Parece haber cierto desconcierto inicial en la oposición, en el sector conservador, ¿no se esperaban estos cambios decididos por Castillo? ¿Seguirá su oposición tenaz al Gobierno?

Por primera vez, creo que veo una actitud fuerte del presidente, no discursos de candidato que más tienen de demagogia que de gobierno, sino que realmente en la práctica da respuestas muy asertivas. Frente al acoso político a la congresista Betssy Chávez, la nombra ministra en una de las carteras más cuestionadas y por la que Bellido quería esgrimir una cuestión de confianza. Sí creo que la oposición va a continuar y se espera eso en cualquier gobierno. El problema es que en Perú pasa algo como en Chile, como decía hace poco una investigadora de la Universidad de Chile, Claudia Heiss, al referirse al proceso chileno: “a la derecha le cuesta mucho considerar democrático no ser mayoría, no imponer su punto de vista”. Con esto no quiero decir que la izquierda sea más democrática que la derecha, pero la alternancia es parte de la democracia y una oposición responsable siempre mejora al gobierno porque le hace ver sus lados débiles. Una oposición que busca vacarlo no es una oposición sana ni muy democrática.

¿Estima que en el Congreso los sectores de derecha insistan con los cambios referidos a la cuestión de confianza?

Supongo que sí, van a insistir. Sin embargo, más allá de lo que se establezca en la norma, tanto con la cuestión de confianza como con la vacancia, ha habido todo un manejo más político que se ha hecho de mala manera por ambos poderes, como muestra de cierta inmadurez política.

¿Qué debe hacer Mirtha Vásquez para lograr consensos con los sectores políticos?

Creo que su experiencia en el Congreso, tratando de poner de acuerdo a grupos políticos tan dispares, le dará herramientas para el diálogo y no empañará su mandato con frases altisonantes ni acoso político a mujeres. Parte de la destreza de un político es saber qué hacer en momentos indicados. La fortaleza de la primera ministra Vásquez es su actitud dialogante.

¿Se anima a vaticinar un escenario en los próximos días, habrá mayor tranquilidad política? ¿O es difícil el pronóstico?

Creo que sí habrá una mayor tranquilidad. Incluso desde hoy, lo muestra la cotización del dólar, por ejemplo. Del lado de la oposición, de la derecha y de algunos medios de comunicación van a seguir buscando cualquier pequeño indicio para hablar de la vacancia. El Gobierno tendrá que vivir con eso, como lo tuvo que hacer el gobierno de Humala. Por otro lado, el Gobierno va a tener enfrentamiento con un sector de la bancada de Perú Libre, el ala cerronista más dura, algo que adelantó la encuesta del IEP del mes de setiembre, que identificaba opositores al Gobierno, luego de Keiko Fujimori y un poco lejos, por cierto, mencionaban a Vladimir Cerrón.