Centro de pensamiento e investigacion en ciencias sociales

[OPINIÓN] Nuevas perspectivas sobre nuestra independencia

Lee la nota sobre el libro ”Las luchas por la independencia”, escrita en el diario El Peruano, aquí ► https://bit.ly/3Edynvn

FOTOGRAFIA

(Foto: El Peruano)

Durante mucho tiempo, la etapa independentista de nuestra historia fue objeto de lecturas cercanas al maniqueísmo. Como consecuencia, diversos mitos e inexactitudes fueron perpetuándose. Finalmente, la versión peruana de este período histórico alcanzada al público promedio se asemejaba a una lucha entre la perversa corona española, representada por el virrey de turno y sus coterráneos, y los abnegados e idealistas patriotas, encabezados por personajes de perfiles más cercanos a lo superheroico que a los de estadistas y militares enfrentados a las mil contradicciones suscitadas en tan complicada coyuntura.

Libros como Las luchas por la independencia (IEP, 2021), de la española radicada en Lima Marina Zuloaga, se alejan de ese esquema, contextualizando cada uno de estos episodios y describiendo el papel asumido por los sectores sociales que los protagonizaron, además del que cumplieron los personajes más notorios de dicha historia. Sin carecer de profundidad, se encuentra más cercano a un texto de divulgación que a un trabajo académico, dándole un valor añadido, pues acerca su contenido a una lectoría bastante más amplia que la de los interesados en lo académico.

Entendemos mejor, gracias a este enfoque, la segmentación de la sociedad peruana durante el virreinato a mediados del siglo XVIII; un factor determinante en la estructuración de intereses y acciones de los movimientos reivindicativos que tuvieron lugar a partir de entonces, con la gigantesca movilización encabezada por Túpac Amaru II como punto más visible y significativo. Gestas como esta, así como posteriores proclamas y reclamos, respondieron mayormente al afán de los sectores sociales, segmentados durante el virreinato de Gil de Taboada en españoles (nativos y criollos), indios, ‘mestizos pardos’ y esclavos. Internalizar esto resulta fundamental para comprender por qué el Perú fue el último reducto colonial en independizarse: la lealtad a la corona española era un elemento transversal socialmente hablando, y solo parecía trastabillar cuando desde Madrid se dictaban medidas que afectaban la economía y el estatus de algún estamento social.

El libro nos acerca también a las consecuencias sociales de las reformas económicas y legales que los borbones aplicaron a sus territorios americanos. Y si bien resulta exhaustivo al detallar los avatares de los mandos y tropas independentistas, la información que brinda sobre el clima socioeconómico previo a la proclamación de la independencia resulta lo más valioso de su contenido.

Las luchas por la independencia forma parte de una colección llamada Historias Mínimas Republicanas, orientada a hacer confluir los numerosos trabajos de investigación histórica hechos en el Perú en las últimas dos décadas.