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Perú ocupa el primer lugar de América en apoyo a los golpes militares

Patricia Zarate

  • El promedio de sensación de inseguridad ha disminuido en los últimos años en más de diez puntos, sin embargo, la inseguridad y la delincuencia han superado a la economía y el desempleo como los problemas más importantes del país.
  • El apoyo a la democracia y sus instituciones en el país se incrementó moderadamente en relación a años anteriores, sin embargo seguimos ocupando los lugares más bajos en la región.

Los peruanos son los ciudadanos que se sienten más inseguros en toda América, según la nueva encuesta del Barómetro de las Américas, que le otorga al Perú el primer lugar en percepción de inseguridad con un promedio de 49 puntos, posición que comparte con Venezuela, seguidos de Bolivia (45), Haití y Ecuador (ambos con 44 puntos de promedio).

La medición, realizada en 26 países de América, incluidos EE.UU. y Canadá, también revela que entre las capitales, Lima (54 puntos de promedio) aparece como la segunda ciudad con mayor sensación de inseguridad, solo por debajo de Ciudad de México (55 puntos de promedio) y superando a Ciudad de Guatemala (53) y Caracas (52).

El estudio también muestra que la inseguridad y delincuencia se han convertido en los principales problemas para los peruanos: vistos en conjunto pasaron de 11% en 2006 a 31% en 2012, superando a los problemas económicos. Cabe señalar también que la percepción de la corrupción como principal problema pasó de 7% en 2006 a 13% en 2012.

La encuesta arroja además que casi un tercio de los peruanos ha sido víctima de algún acto de delincuencia en los últimos 12 meses, lo que coloca al Perú como el país con la segunda mayor tasa de victimización por delincuencia (28%), ligeramente por encima de Ecuador y casi al mismo nivel de Bolivia. Pero ¿cuál es el perfil de la víctima de la delincuencia en nuestro país? Los resultados indican que ésta es por lo general joven, estudia y reside en localidades de gran tamaño.

Bajo apoyo al Estado de derecho
El impacto de la inseguridad y violencia también se refleja en el bajo apoyo de los peruanos al Estado de derecho y la utilización de la ley para hacer justicia. Más del 40% de los peruanos opina que las autoridades pueden actuar al margen de la ley para capturar a los delincuentes. Así, el Perú es uno de los lugares con más bajo respaldo al Estado de derecho en la región.

En esa misma línea, el escaso apoyo al sistema de justicia en nuestro país (uno de los más bajos de las Américas) se refleja en la alta aprobación a que las personas hagan justicia por su propia cuenta cuando el Estado no castiga a los criminales. De los 26 países, el Perú ocupa el puesto 7° con 35 puntos de promedio, por debajo de República Dominicana (37), El Salvador (39), Bolivia (39), Ecuador (39), Guatemala (40) y Surinam (56).

Discriminación preocupante
Otro de los aspectos preocupantes de la encuesta es la presencia de actitudes discriminadoras en la opinión pública peruana. El 28%, señala que la condición de pobreza de las personas de piel más oscura se debe a su cultura en vez de a un tratamiento injusto.

En esa misma línea, Perú se ubica en un nivel intermedio entre los países de las Américas en la afirmación de que las personas que reciben ayuda de los programas sociales son ociosas y perezosas (49.5 puntos de promedio), lo cual demuestra un fuerte estigma contra los beneficiarios de estos programas. Ello refleja también poca comprensión de las personas respecto a los objetivos de este tipo de políticas, que buscan sacar o aliviar de la condición de pobreza a estos grupos humanos.

Confianza interpersonal
Si bien la confianza entre los ciudadanos ha mejorado entre el estudio de 2010 y el 2012, pasando de 46 puntos de promedio a 50, seguimos presentando los niveles más bajos de confianza interpersonal en la región: sólo superamos a Haití en este tema.

Apoyo a la democracia vs. apoyo a los golpes militares
Pese a todo ello, el estudio muestra que las actitudes ciudadanas frente a la democracia y sus instituciones han mejorado con respecto al 2010. Por ejemplo, el apoyo al sistema político (49.5 puntos de promedio en una escala de 1 a 100), la confianza en el Presidente (53), el Congreso (37) y la Corte Suprema (40) se incrementaron, a pesar de que en comparación con otros países aún estamos en niveles muy bajos. En el año 2010, el apoyo a la democracia en nuestro país era uno el más bajo en las Américas. Nuestra posición ha mejorado ligeramente, por encima de Bolivia, Guatemala y Honduras.

No obstante, de los 26 países de toda América, el Perú está entre los cuatro que menos apoyan a este tipo de régimen político, lo cual demostraría débil cultura democrática. Algo que está relacionado con ello es precisamente el alto apoyo a los golpes militares: nuestro país ocupa el primer lugar con 47 puntos de promedio a nivel de toda la región, por encima de Paraguay (44) y El Salvador (43).

El Barómetro de las Américas es realizado por el Proyecto de Opinión Pública de América Latina (LAPOP) de Vanderbilt University. LAPOP es un consorcio de instituciones académicas y de investigación que congrega a más de 30 instituciones en las Américas, con el propósito de producir estudios científicos, objetivos e independientes de opinión pública, que contribuyan al diseño de las políticas de gobierno para fortalecer la democracia. En el Perú el estudio está a cargo del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Los resultados de la encuesta se dieron a conocer en nuestro país este martes 4 de diciembre, en la sala Raúl Porras Barrenechea del Congreso de la República, con la presentación del informe Cultura política de la democracia en el Perú, 2012: Hacia la igualdad de oportunidades. El documento ha sido elaborado por Julio Carrión (Universidad de Delaware) y Patricia Zárate (IEP).

Los comentarios a la presentación estuvieron a cargo Marisol Espinoza, congresista y vicepresidenta de la República; Juan Carlos Eguren, segundo vicepresidente del Congreso de la República; Iván Lanegra, viceministro de Interculturalidad del Ministerio de Cultura; y Martín Tanaka, investigador principal del IEP.