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Reseña sobre el Documental de Felipe Degregori ” Chungui Horror Sin Lágrimas… Una Historia Peruana”

LA MEMORIA A PARTIR DEL ARTE

-Rodrigo Bedoya Forno-

El cine peruano pasa por un momento de gran entusiasmo en general. Entusiasmo que también pasa por el documental.Si bien esta vertiente del cine no tiene un lugar de exhibición fijo y permanente, instituciones como el Centro Cultural Cafae-SE o el Festival de Cine de Lima permiten conocer qué es lo que se produce en el país en ese formato.

Felipe Degregori es reconocido por haber dirigido películas de ficción. “Abisa a los compañeros” (1980), “Todos somos estrellas” (1993), y “Ciudad de M” (2000) son los largometrajes que dirigió. Ahora el director ha encontrado en el documental un nuevo camino para expresarse a través del cine. Por ese motivo el miércoles último presentó “Chungui horror sin lágrimas… una historia peruana”, un documento que sigue a Edilberto Jiménez, conocido retablista y su recorrido por la provincia de Chungui, en la región de Ayachucho, una de las más golpeadas por la violencia terrorista. La película es financiada por la Cooperación Alemana y auspiciada por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP).

UN CAMBIO IMPORTANTE

“Quedé cansado y saturado con la presión permanente que hay en los largometrajes de ficción por que la película sea un éxito de taquilla. La ventaja del documental es que uno lo hace y no hay que pensar en que el público vaya y pague su entrada. Además, el documental permite hacer un filme que sirva para algo: es mal visto que se haga una ficción con objetivos políticos y didácticos muy claros”, comenta Degregori, quien en el 2006 presentó “Peces de ciudad”, un documental que mostraba la situación de los migrantes andinos en Lima.

“Chungui…” cumple con esa premisa: como señala el director, este documental es sobre la memoria y sobre la necesidad de preservarla: los testimonios escuchados son transformados por Benítez en retablos, y la cinta nos muestra esos trabajos terminados mientras escuchamos esos testimonios, que pueden ser terriblemente desgarradores.

“Hacer la película nos demoró casi 2 años- cuenta el director-. Hicimos todo el recorrido a pie durante quince días filmando a Edilberto, pero a partir de ahí no sabíamos cómo encarar la historia. Pensamos en un momento contar la época de la violencia en Ayacucho, contar la historia desde la cultura Wari, basarnos en textos más sociológicos. Luis Nieto Degrerori, el escritor cusqueño, escribe finalmente un texto de ficción sobre la historia del documental, lo que aclaró bastante sobre el camino a seguir”.

¿Cuál será la vida de la película de aquí en adelante? Degregori apunta a festivales internacionales, aunque la cooperación alemana quiere exhibir la cinta por toda la región Ayacucho usando copias en quechua. Porque es necesario que la memoria se mantenga a través del documental y del cine.

Fecha: 25 de Abril 2010
Publicado en: El Comercio
Obtenido de: http://elcomercio.pe/impresa/edicion/2010-04-25/ecci250410c8/08